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¡En gustos se rompen géneros! Orientación sexual.

Instituto Nacional para la Atención de la Salud Mental

Comenzando con la definición de sexo, se refiere a las características anatómicas y biológicas determinadas genéticamente en el ser humano. Por otro lado, sexualidad es un aspecto inherente al ser humano, que para algunos es una fuente de placer y aceptación pero para otros origina problemas y conflictos de diversa índole y se refiere al conjunto de características biológicas, psicológicas y socioculturales que nos permiten comprender al mundo y vivirlo a través de nuestro ser como hombres o como mujeres. 

Tanto en los animales como en los humanos, existen diferentes experiencias que denotan aprendizajes para una sana sexualidad. Si no hay sexualidad sana, hay otras formas de que esta se manifieste. Lo biológico, necesita ser activado por lo sociocultural aprendido y la forma en que se activa, determina finalmente nuestra conducta.

Como mencionaba en otra ocasión, existen distintos aspectos que conforman el tema “sexo” en la vida del ser humano:

  1. Sexo Biológico: lo define lo cromosómico (XX ó XY), genético (30 genes específicos son para la diferenciación sexual y uno para la formación de testículos), gonadal (testículos y ovarios), hormonal (estrógenos, progesterona y testosterona), cerebral (en núcleos del hipotálamo), morfológico interno y morfológico externo. 
  2. Sexo Social o de asignación: somos hombres o mujeres (son los de asignación o legales).
  3. Sexo Psicológico: El hombre está relacionado con lo masculino y la mujer con lo femenino. 

Todo esto en conjunto nos da la identidad sexogenérica que está conformada por una parte biológica y otra asignada. Por ejemplo tenemos 100,000 genes en total, de los cuales 30 son para diferenciación sexual y uno para la formación de testículo, si uno falla, ya no existe esta diferenciación en armonía.

Durante el embarazo de nuestra madre, todos nos formamos potencialmente bisexuales, es decir contamos con testículos y ovarios primitivos (sin estar formados propiamente), conforme se va definiendo el embrión, se transforman las gónadas en testículos u ovarios y ya que están formados, se producen las hormonas en la sexta semana de embarazo. Si se formaron testículos, se producen andrógenos (testosterona, factor inhibidor de los conductos de Muller y de hidrosterona), si se formaron ovarios, se producen entonces los estrógenos y progesterona. 

Entre la sexta y la semana veinticuatro, es un periodo crítico, pues se sensibiliza el cerebro a hormonas particulares. El embrión con testículos, hace que se produzca la mayor cantidad de testosterona posible y lo menor de progesterona y estrógenos, y por el contrario, un embrión con ovarios, provoca que se genere la mayor cantidad de progesterona y estrógenos y menor de testosterona. Este es el momento en que hormonalmente, somos más diferentes los hombres y mujeres.

Ahora, hablando del cerebro, cuando somos embriones, tiene la característica hormonal, en general, de ser femenino y simétrico, es decir, tiene la misma cantidad en los dos hemisferios (derecho e izquierdo) de hormonas femeninas sin importar si vamos a ser hombres o mujeres. Lo que sucede es que entre estas semanas críticas (de la sexta a la veinticuatro) se generan los procesos de defeminización y masculinización del cerebro.

Este proceso depende de un baño de testosterona que se hace de manera natural en el embrión y que la cantidad de testosterona hace que el cerebro finalmente sea más femenino o masculino, generando un desequilibrio en la simetría antes existente entre ambos hemisferios del cerebro que respondían a habilidades, funciones, actividades y actitudes características de los seres humanos diferenciados.

Entonces ya llegamos a una parte importante; ¿has visto a gente que tiene habilidades que consideramos femeninas mujer pero que es hombre o viceversa?, o tu mismo pregúntate ¿Cómo son tus gustos de acuerdo a tu preferencia sexual, muy femeninos o muy masculinos?, por ejemplo, para que puedas diferenciarlo piensa en un hombre o mujer que te guste, si tu respuesta se acerca a Alejandro Fernández o Angelina Jolie, significa que tienes el cerebro muy masculinzado y si tu gusto es más orientado hacia Leonardo DiCaprio o Nicole Kidman, pues tu cerebro está muy feminizado y aún no estamos hablando de homosexualidad, únicamente de gustos diferentes aunque seamos hombres o mujeres físicamente. 

Pues resulta que también con este baño de testosterona, las áreas del hipotálamo (área del cerebro que tiene que ver con el comportamiento sexual) se masculinizan y aquí se define entonces nuestro comportamiento durante la cópula, penetración y orientación sexual. 

Y recuerda, aún seguimos en el vientre de nuestra madre, así que cualquier cosa que suceda con ella de manera extrema, también puede influir en la formación y determinación del embrión. Un asunto importante puede ser por ejemplo el estrés en exceso durante el embarazo, ya que éste genera adrenalina que a su vez produce cortisol y qué crees?, el cortisol destruye la testosterona, por lo tanto, el baño de testosterona programado para la formación del cerebro masculino, se ve afectado y puede provocar finalmente nacimiento de hombres homosexuales o apatía sexual. Increíble no?

Así que tu crees que sea coincidencia la expansión del movimiento gay y sus símbolos como el arcoíris en los años 70`s después de la Segunda Guerra Mundial entre 1939 y 1945? Te imaginas el estrés de las mujeres embarazadas en esas épocas? Claro que pudo verse reflejado en sus hijos cuando ellos tenían aproximadamente 30 años. Sin embargo esta época de libertinaje característica de los 70`s no es solamente consecuencia del estrés de estas mujeres, pero se puede tomar como una referencia importante ante nuestro presente asunto e imagines la importancia de la tranquilidad y salud mental que requerimos para formarnos.

Bueno pues esto tiene nombre, apellido y existe, es el síndrome de estrés prenatal que consiste en la posible homosexualidad congénita, donde no hay androgenización completa y se crea la atracción del sujeto por alguien del mismo sexo. Y finalmente podemos llamarlo transexual, donde la persona se “siente” del otro sexo, por ejemplo una mujer atrapada en el cuerpo de hombre, es decir con cerebro femenino y genitales masculinos porque hubo hormonas “Y”;  formalmente se llama disforia de género o trastorno de identidad sexual para otros fines psicológicos.

Otros estudios científicos hablan de la homosexualidad congénita, y estudian a detalle estructuras del cerebro, específicamente los núcleos, zonas y genes que determinan la homosexualidad.

Para concluir esta vez, puedes ver que existe de toda una combinación entre los diferentes “sexos” que nos definen, y no es lo mismo hablar de orientación que de sexo, y gustos femeninos o masculinos. Por ejemplo yo soy una mujer femenina, con orientación heterosexual homogenérica, que tal eh?

Pues esta vez te hablé solo del aspecto biológico que influye en nuestra orientación sexual, conste que todavía nos queda el aprendizaje, el camino psicológico recorrido en nuestra infancia, adolescencia y aspectos socioculturales para poder vivir nuestra sexualidad libremente!

Recuerda, no juzgues comportamientos, actitudes ni gustos; cada uno de nosotros tenemos una historia independiente, única e irrepetible que empezó desde que ni siquiera sabíamos que existíamos. Honra tu pasado, disfruta tu presente y planea tu futuro.

Si tienes dudas y comentarios sobre este artículo o nuevas inquietudes sobre las cuales quisieras aprender, escríbenos y exprésate!