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¡Tenía que ser hombre!, ¡Así son las mujeres! Lateralidad cerebral y género.

Instituto Nacional para la Atención de la Salud Mental

A poco no es típico decir o escuchar: “¡Es que yo no entiendo a los hombres!”, “¡A las mujeres nadie las entiende!”, “Tod@s son iguales!” y hasta las canciones que cantamos se refieren a estas diferencias en el mundo de entendimiento (o mejor dicho desentendimiento) entre hombres y mujeres. 

Pues resulta que en un principio fuimos todos iguales; recuerdas cuando hablamos de orientación sexual y la diferencia entre los gustos individuales dependiendo de la masculinización o defeminización del cerebro? Pues ocurre exactamente ese proceso para que desarrollemos habilidades diferentes que nos caracterizan a los hombres y a las mujeres. 

Vamos a hacer un repaso de lo que ocurre en el cerebro, pero sin enfocarnos ahora al área de gustos y preferencias sexuales. 

En el vientre de nuestra madre, nos formamos potencialmente bisexuales, es decir, el cerebro es igual inicialmente, independientemente de que seamos XX o XY. En la semana 6 a la 24 del embarazo, el cerebro se sensibiliza a las hormonas después de haberse formado las gónadas y por tanto se producen las hormonas correspondientes: en el caso de ser XY se produce la mayor cantidad de testosterona y menor de progesterona y estrógenos, en caso de ser XX los ovarios producen la mayor cantidad de progesterona y estrógenos y menor cantidad de testosterona.

Cuando somos un embrión, el cerebro es simétrico, es decir las estructuras cerebrales están idénticas en el hemisferio izquierdo y en el derecho. Cada hemisferio tiene particularidades y funciones específicas y desde el embarazo se va definiendo la preferencia que tendremos para utilizarlas, así que cuando nacemos, las desarrollamos de acuerdo a los estímulos que tomamos de la vida. 

Entonces las estructuras son iguales en el derecho e izquierdo, pero cada lado se especializa en funciones específicas. Para ejemplificar a grandes rasgos, tomaré 3 estructuras: 

Hipotálamo: regula un amplio rango de comportamientos y actividades psicológicas como el hambre, sed, temperatura corporal, presión sanguínea, latidos del corazón y actividad sexual (por mencionar algunos). El hipotálamo integra información de diferentes partes del cerebro y responde a una gran variedad de estímulos. 

Área de Broca: su función es más específica del lóbulo frontal izquierdo y está involucrada en el lenguaje hablado, escrito, procesamiento y comprensión del mismo. 

Cuerpo calloso: fibras que conectan a los dos hemisferios, por tanto da información de un lado a otro para integrar datos de cada área y después llevar a cabo acciones.

Resulta que a mayor testosterona, el cerebro pierde simetría. El baño de testosterona que se realiza entre las semanas 6 y 24 del embarazo, va a modificando estas estructuras y dando forma a nuestras habilidades a desarrollar, el área de Broca disminuye del lado derecho, el hipotálamo de lado izquierdo y se destruyen fibras del cuerpo calloso. 

Esto quiere decir que entonces un cerebro masculinizado va a tener menos comunicación entre ambos hemisferios, las emociones están mayoritariamente en un hemisferio y la expresión (oral y escrita) en el hemisferio opuesto. 

¿Ya te cayó el 20? De manera muy sencilla, que pasa cuando alguien va a alguna fiesta y le preguntamos después: “¿Cómo te fue?”, las respuestas son:

Mujer: “Super bien, fíjate que cuando llegué me sentí nerviosa y extraña porque pensé que no conocía a nadie en la fiesta, pero de repente, llegó una amiga de primaria que hace muchísimo no veía. Está igualita, la misma cara y el mismo carácter, traía unos zapatos muy altos, ella siempre desde que me acuerdo se vestía fashion y nos pusimos a platicar horas, estuvo a punto de casarse dos veces, pero nada, realmente no encuentra al amor de su vida, y entonces ya te imaginarás, me la pasé muy bien, recordando viejos tiempos y quedamos de comer la próxima semana para que me termine de contar qué pasó con el chavo que acaba de conocer…”

Hombre “Bien, gracias!”

¿Ahora si ya me entendiste? Lo vivimos día a día en preguntas tan sencillas como la anterior, o “¿Cómo me veo?”, “Tenemos que hablar!”… y lo tomamos muchas veces las mujeres, como si nuestra pareja no nos entendiera o no quisiera platicarme lo que hace, o por el contrario, en el caso de las mujeres, le ponemos automático a nuestra comunicación que hay entre nuestras estructuras especializadas en los dos hemisferios ya que tanto la conexión (cuerpo calloso) como las estructuras relacionadas con las emociones y la expresión de las mismas (área de broca e hipotálamo) se encuentran intactas o con muy poca disminución de fibras que permite que para nosotras sea más fácil la identificación y  expresión de emociones y detalles que vemos como estímulos diariamente (realmente no es por chismosas, ya es nuestra naturaleza).

Así como tomé de ejemplo la expresión de emociones, hay infinidad de conductas y mecanismos que tenemos especiales de acuerdo a la formación de nuestra estructura cerebral, también a medida que vivimos, podemos desarrollar más o menos de acuerdo a los estímulos que se presentan, las experiencias vividas y el aprendizaje familiar y cultural que vivimos con respecto a las actividades o los “deberías” que encasillamos para hombres y mujeres.

Así como podemos tener diversidad en gustos y orientación sexual, contamos con un código personal de habilidades de acuerdo a la “dosis” de testosterona que bañó nuestro cerebro y también podemos encontrar hombres que cuentan con buena comunicación entre expresión-emoción y mujeres, existen generalidades pero lo que no es común no significa que sea anormal. (Hombres: no es pretexto la testosterona, si vale poner atención a los detalles eh?!) 

En conclusión, es verdad eso que decimos coloquialmente “¡Tenía que ser hombre!, ¡Así son las mujeres!”, porque sí, así somos, pero ahora lo podrás decir con un tono diferente ya que efectiva y afortunadamente, la diversidad nos ayuda a conocer más de nosotros mismos, esforzarnos para ser mejores en lo que nos sale mejor por naturaleza y entender al otro desde la suya, que en un principio fue la misma para todos y lo valioso es el trueque entre géneros.

Así que, practica y aporta lo que te corresponde, disfruta y aprende de tu opuesto; vive la equidad de géneros desde nuestras diferencias. Y como siempre digo, todo empezó desde que ni siquiera sabíamos que existíamos. Honra tu pasado, disfruta tu presente y así planearás tu futuro.

Si tienes dudas y comentarios sobre este artículo o nuevas inquietudes sobre las cuales quisieras aprender, escríbenos y exprésate!